El bruxismo es una dolecia cada día más frecuente en la población de todas las edades, que consiste en un hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes, principalmente durante la noche y en ocasiones a lo largo del día o en momentos de estrés.

Apretar los dientes puede provocar cefaleas (dolor de cabeza), cervicalgia (dolor cervical), dolor de oído, dolor en hombros y dolores agudos en los músculos y articulación de la mandíbula (ATM),  hipersensibilidad dental pudiendo llegar incluso a fracturarse alguna pieza como consecuencia de ese desgaste.

El bruxismo produce una hiperactividad muscular que aumenta la presión y coaptación de la ATM pudiendo llegar a generar mareos y lesiones en la misma. Esta hiperactividad también aumenta excesivamente el tono excesivo de la musculatura mandibular (maseteros, músculos temporales, pterigoideos…), lo que causa una disminución de la apertura bucal y dolores faciales y de cabeza.

La causa del bruxismo tiene componentes físicos pero también emocionales, como alternativa de tratamiento viable se realiza un trabajo global de toda la musculatura implicada a nivel estructural y postural para eliminar tensiones/restricciones musculares y fasciales anómalas, mejorando así los estados de estrés y ansiedad causales del bruxismo.

Para un correcto tratamiento del bruxismo debemos realizar un tratamiento interdisciplinar. No sólo es importante, sino que es imprescindible un buen diagnóstico por parte de tu odontólogo de confianza. El uso de férula y el tratamiento del fisioterapeuta se basan en pruebas y mediciones realizadas por el odontólogo. Por otro lado, los componentes emocionales, el estrés y las situaciones que pueden ocurrir en nuestra vida puden necesitar la intervención de profesionales de la salud mental como psicólogos y psiquiatras.

En cuanto a la fisioterapia, el tratamiento que utilizamos en el Centro de Fisioterapia Mainos, depende el paciente y las causas específicas de su caso. Una valoración inicial nos guiará a la hora de selecionar las técnicas adecuadas, que pueden incluir:

  • Manipulaciónes osteopáticas.
  • Ténicas articulatorias
  • Ténicas fasciales
  • Masaje específico
  • Punción seca
  • Estiramientos
  • Ejercicios específicos de la ATM.
  • Reeducación postural.

 

Autor:

Violeta González García. Fisioterapeuta Colegiado nº8351. Osteópata C.O. Directora del Centro de Fisioterapia Mainos.