Fisioterapia respiratoria infantil: cuándo es necesaria y cómo ayuda en bronquiolitis, mocos y tos persistente

Descubre cuándo está indicada la fisioterapia respiratoria infantil, cómo se realiza y en qué casos mejora tos, mocos y bronquiolitis.

Cuando un bebé o niño pequeño acumula secreciones, la tos se vuelve persistente o aparece dificultad respiratoria, muchas familias escuchan por primera vez el término fisioterapia respiratoria infantil. Es normal que surjan dudas: ¿es segura?, ¿duele?, ¿sirve para la bronquiolitis?, ¿cuándo conviene acudir?

En este artículo te explicamos cuándo está indicada, qué objetivos tiene y cómo puede ayudar en cuadros frecuentes como bronquiolitis, catarros recurrentes, tos nocturna y exceso de mocos.

📍 Mainos Fisioterapia – Moratalaz (Madrid)
Calle Hacienda de Pavones 3, 28030 Madrid
👉 634 641 639| 📞 Teléfono | 💬 WhatsAp

 
¿Qué es la fisioterapia respiratoria infantil?
La fisioterapia respiratoria infantil es una especialidad orientada a mejorar la ventilación, favorecer la eliminación de secreciones y reducir el esfuerzo respiratorio en bebés y niños.

No se trata de “quitar mocos” sin más. El objetivo clínico es:

Disminuir el trabajo respiratorio
Mejorar la oxigenación y la expansión pulmonar
Favorecer el drenaje bronquial
Reducir la duración de los episodios y prevenir complicaciones
 
¿En qué casos puede ayudar?
Los motivos de consulta más frecuentes son:

1) Bronquiolitis
La bronquiolitis es una de las causas más comunes de dificultad respiratoria en lactantes. La fisioterapia puede ser útil para:

Reducir secreciones retenidas
Mejorar el patrón respiratorio
Disminuir el esfuerzo (tiraje, respiración rápida)
Importante: siempre se valora el estado general del bebé. En algunos casos se deriva directamente a urgencias o pediatría.


2) Catarros con mocos persistentes
Niños que enlazan resfriados y se quedan con:

Congestión bronquial
Tos nocturna o al correr
Mucosidad que “no termina de irse”


3) Tos crónica o recurrente
Cuando la tos dura más de lo esperable o se repite con frecuencia, es importante descartar causas respiratorias y valorar si hay secreción retenida.

4) Neumonía o infecciones respiratorias (fase de recuperación)
En recuperación, puede ayudar a mejorar ventilación y facilitar eliminación de secreciones, según indicación médica.

 
¿Cómo es una sesión? ¿Es segura?
Una sesión comienza con una valoración clínica:

Frecuencia respiratoria
Patrón ventilatorio
Auscultación
Signos de dificultad respiratoria
Saturación si procede
Después se aplican técnicas adaptadas a la edad y al cuadro:

Técnicas suaves de movilización de secreciones
Trabajo ventilatorio
Educación a la familia (posiciones, higiene nasal, signos de alarma)
No debería ser dolorosa, aunque algunos bebés se incomodan porque no les gusta que les manipulen o porque están cansados, por lo que la sesión se adapta a la edad del pequeño y a cómo se encuentra ese día. 

 
Señales de alarma: cuándo acudir a urgencias
Consulta urgente si hay:

Dificultad respiratoria marcada (tiraje, aleteo nasal)
Coloración azulada (labios o uñas)
Decaimiento importante
Apneas
No tolera tomas o deshidratación
Fiebre alta persistente con empeoramiento respiratorio
 
¿Cuántas sesiones hacen falta?
Depende del caso. En cuadros agudos suelen pautarse 1–3 sesiones muy seguidas y reevaluación. En casos recurrentes, se plantea un plan de seguimiento.

📍 Si tu bebé o hijo tiene tos persistente, bronquiolitis o mocos que no terminan, en nuestra clínica realizamos valoración de fisioterapia respiratoria infantil con enfoque seguro y basado en evidencia.

👉 634 641 639 Pide cita y te orientamos desde la primera sesión.

Sin comentarios

Añadir un comentario