Durante el embarazo y el postparto el cuerpo cambia mucho, pero hay síntomas que no deberían normalizarse, aunque sean frecuentes: pérdidas de orina, dolor en relaciones, sensación de peso vaginal o diástasis abdominal.
La buena noticia es que con una valoración y tratamiento adecuados, muchas de estas alteraciones mejoran de forma notable.
¿Qué síntomas indican que deberías valorarte?
Te recomendamos consulta si aparece alguno de estos signos:
- Pérdidas de orina (al toser, saltar, correr o incluso caminando)
- Sensación de peso o bulto vaginal (posible prolapso)
- Dolor pélvico, lumbar o sacroilíaco
- Dolor en relaciones (dispareunia)
- Cicatriz de episiotomía o cesárea con dolor/tirantez
- Diástasis abdominal (abultamiento en la línea media sobre o bajo el ombligo)
- Dificultad para activar abdomen y faja abdominal
- Estreñimiento y esfuerzo excesivo al evacuar
¿Se puede cuidar del suelo pélvico durante el embarazo?
Sí, y de hecho suele ser recomendable. La fisioterapia de suelo pélvico en embarazo ayuda a:
- Preparar tejidos
- Mejorar control y conciencia corporal
- Reducir dolor lumbopélvico
- Planificar el parto (estrategias de pujo, respiración, posiciones, técnicas de relajacion,..
¿Cuándo empezar en el postparto?
Depende del caso, pero en general:
Valoración inicial: a partir de 4–6 semanas. Tanto tras un parto vaginal como tras una cesárea.
Antes si hay dolor intenso, incontinencia marcada, retención de líquidos y edema o sensación de prolapso
¿Qué hacemos en una valoración de suelo pélvico?
Una valoración completa incluye:
- Historia clínica (síntomas actuales y previos, parto, deporte, ...)
- Evaluación abdominal y postural
- Respiración y presión intraabdominal
- Valoración perineal (si procede y con consentimiento)
- Ecografía abdominal y perineal
Fijar objetivos y crear un plan de tratamiento personalizado
Tratamientos eficaces que usamos en clínica
Según tu caso, podemos combinar:
- Ejercicio terapéutico postparto o preparación física al parto
- Pilates terapéutico adaptado
- Hipopresivos (cuando están indicados)
- Reeducación respiratoria y control de presión
- Biofeedback (mediante electromiografía, ecográfico o con sonda de presión)
- Trabajo de cicatrices (cesárea/episiotomía).
- Terapia manual y educación de hábitos.
- Radiofrecuencia.
- Ondas de choque (muy eficaces en adherencias)
En casos concretos: neuromodulación / técnicas invasivas (si procede)
Punto clínico clave: no todo el mundo necesita hipopresivos, y no todo el mundo debe empezar por Kegels. La indicación depende de valoración.
Si estás embarazada o has dado a luz y notas pérdidas, dolor o “sensación rara” en abdomen/suelo pélvico, no lo dejes pasar.
👉 En Mainos Fisioterapia estamos especializadas en fisioterapia de suelo pélvico y diseñamos un plan de ejercicio seguro y progresivo y disponemos de la formación y las técnicas más adecuadas para ayudarte.
Sin comentarios